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miércoles, 1 de febrero de 2012

Preserviamo il mondo





Il fato e l’esistenza


Addio vita fatale e nella fatal quiete,
rantolante e pesto dalla bieca sfortuna,
tosto sarò vapor per non farvi già ritorno,
interrando lo sguardo e la fragil scultura.

Viver tra queste fosche nubi all’odiar mi porta,
sublime quasi abbandonarsi a vacillanti scuri,
che mi squarciano nelle parossistiche ore avverse,
sperando che il ribollir del brodo eterno mi catturi.

E forza il fato a viver senz’indole e senza mire,
ma di nutrir candidi sogni e stelle son confesso,
il mio fiacco dorso era di chi troppo invocava
e mostrar il mio nobil spirito mai mi fu concesso.

Meraviglia é volger lo sguardo al novello fiore,
ma ne propositi ne fini colgo nel mio sentire,
leggiadri li lascia crescer sul poggio e a valle,
poi consente loro senza pietas e garbo appassire.

Lo miro e si confida con fare sofferente,
ha inteso l’ordir dello stolido destino,
ingenue preghiere o lagne non possono nulla
e nulla c’é che possa farlo rifiorire.

Governa il cadente mondo e gli altrui pianeti,
senza limiti e confini una smisurata forza,
si consuma in un baleno e poi tutto langue
e non rimane in mano nemmeno una risposta.

Non voglio viver ostaggio dell’immutabil destino,
pavidi e flebili persuasi dalle sue vili stranezze,
frutto amaro del pensar é una postuma rivalsa,
flutti tempestosi e al fin scogli e sue asprezze.

Essenza gentil che nel remoto mio sovrasti,
con l’amor al prossimo fosti illusoria speme,
invadenti orde che neppur il ciel sopporta,
m'inaridiron la psiche indi fuggiron insieme.

Oh! Numi, che in alto dimora più d’ogn’altro avete
e che soffiando dispensate felicità fatemi dono,
di non dover espiare per le mie modeste note,
che facile é peccare e difficil chieder perdono.

Cantai i dannati cieli che fato riservò alla mia via
e carponi mi conduce in altro estraneo loco greve,
la mancanza di dovuti encomi e giuste lusinghe,
mi fa del poco calpestar che resta il passo lieve.

 
 
 
 
 


 
La madre di tutti i problemi dell’umanità è la sovrappopolazione.



Oramai gli esseri umani s’identificano per numero e comportamenti a iene affamate atte a imbrattare e depredare la terra.


















































































































© 2012 by Enzo Casamassima. All rights reserved. No part of this document may be reproduced or transmitted in any form or by any means, electronic, mechanical, photocopying, recording or otherwise, without prior written permission.

sábado, 1 de octubre de 2011

Aurore e crepuscoli







“Parole d’amore e d’avvenire”


Là dove s’incrociano rami d’acque, alla fonte di scoscese montagne rocciose, casa d’aquile e fiori, per tuffarsi dopo un lungo virare nel mare, è il nostro destino. Dove anche l’occhio più scaltro si sorprende a tanta bellezza e pensa insediarsi per confondersi tra i suoi declivi. Nel cielo festaiole stelle allietano i tuoi sinuosi fianchi e tu sei bella, non immagini quanto e ho voglia di urlare alla luna quando mi manchi. Le nebbie si diradano, già i fragori della tempesta si defilano e in lontananza scorgiamo i bagliori di un nuovo giorno che ci guiderà nel nostro ineludibile, meraviglioso cammino.
 
Ti guardo in una spiaggia incantata di dune e di rocce, perso in un tenue abbandono, tra bianchi veli e sbuffi d’agosto. Su guanciali di seta, le tue linee in contrasto con l’azzurro diffuso, disegnano onde scabrose e la tua pelle addestrata a lance roventi, è ambrata e succosa. Una sentita lacrima, figlia dei miei sogni e madre della mia realtà, si stacca dalle mie gote e affonda tra i tanti grani d’arena assetati e oriundi del mare.

Le mie carezze ti sfiorano, sei la mia prelibata lussuria, sei il mio estro e la mia miseria, il mio desiderio e la mia rassegnazione. Sei la mia luce vincente, con la quale esibirmi e svelare l’animo mio cortese e un corpo irruente. Abbracciati, con il mare ai nostri piedi e un tramonto dorato nei nostri occhi, m’inebrio dei tuoi magici tocchi e m’immergo nel tuo bene nascosto. Paladino, solo per te c’è posto. Condottiero, ti ho strappato alla sorte. E la vita, un sogno sarà sino alla morte.

Al mio amore, Valerio.













L’alba


L’alba, la rottura del tempo,
chiaroscuri modellano il circostante,
sfumati da una dotta nebbia,
lo spazio si carica di raffinati colori,

che si intersecano con mano sapiente,
il bianco insidioso e accecante,
incontrastato potere del padre sole,
ripeterà tutto sino alla fine dei tempi.





















































































© 2011 by Enzo Casamassima. All rights reserved. No part of this document may be reproduced or transmitted in any form or by any means, electronic, mechanical, photocopying, recording, or otherwise, without prior written permission.

lunes, 25 de enero de 2010

El amor es equilibrio



Poesias extraidas del libro “El amor es equilibrio” del 2009







Dios

Tú, que desde siempre callas,
cegado por superiores agallas,
a la vista de miserables humanos,
no te metas en remotos pantanos.

No confundas tu azul planeta,
con una fría y blanca cometa,
mantén tus hijos en la dignidad,
todos te lo piden con autoridad.

La gente cree que alguien arriba vive,
que resuelve sus problemas si lo pide,
mira a los que están bajo tu calcaño,
da prueba de ti aunque sea en un año.

¿En los campos de batalla Dios dónde está?
¡En los pasillos de hospitales Dios no está!
Estarás cansado de ocultar tus pestañas,
si no bajas voy a pensar que me engañas.

¡En los campos de exterminios Dios no está!
¿En un avión que se estrella Dios dónde está?
Molesto de esperar entre muchos despistes,
si no hablas voy a pensar que tú no existes.

Cada vez que fornicas para no pecar,
si amas tu mujer tienes que procrear,
el amor termina ¡Oh mi omnipotente!
Piensa el hambre a matar tanta gente.

El quinto yo lo he siempre respetado,
pero hablando de mujeres es demasiado.
¿Tú qué hiciste? ¡Lo dejaste en la cruz!
¿Por qué no bajaste al hombre Jesús?

¿Por qué si le hablo estoy rezando?
¿Si él me habló estoy alucinando?
Tiene duda que exista el Cardenal,
imagina yo que no soy tan cordial.

Dios ha sido por mí rechazado,
porque de velar se ha olvidado,
si te agrada tanto hacerlo reír,
dile lo que te hace tanto sufrir.













Madre

Me habría gustado tenerte como amiga,
en la quietud o en la más grande fatiga,
despojado me sentía cuando tú no estabas,
un efusivo abrazo siempre me arrancabas.

No esperaba advertir en ti desleal malicia,
tus ideas no tenían ningún fondo de justicia,
perdí muchas miradas y amorosos abrazos,
volverme un crío para recuperar los atrasos.

Quería estar cerca de ti cuando mostrabas,
agotamiento a cada botón que tú pegabas,
desentierro el perfume, el ánimo, el rasgo,
me enfrento con el sentimiento más amargo.

Tú que ahogabas una lagrima en una sonrisa,
me habría gustado llevarte a la vejez sin prisa,
quitar de tu declive espalda el peso de los años,
pintar de otro color tus profusos cabellos blancos.

Solitario y lejos de ti la vida me invitó,
lejos de la madre es decir lejos del amor,
después se aprende a aguantar el sufrir,
muy tarde se aprende el arte del perdón.

Adicta en la edad de mi inocencia,
foránea en la edad de la experiencia,
al final del justo tiempo te alcanzaré,
donde la luz es nada o quién sabe qué.

Acaríciame madre, abrázame una sola vez,
me agradará y te lo pediré una vez más,
molido apago la luz y sueño que mañana,
será un gran día con mi madre que me ama.














Lindo cisne

Vivo los perfumes en la habitación,
que dejaba tu pasajera inhibición,
mi vieja flama un poco aquietada,
mi estrella parcialmente eclipsada.

Y llorar después de tanto daño,
demuestra que no había engaño,
lágrimas de amor, gotas de llanto,
a mis ojos lindo cisne del encanto.

Se derretían los velos al contacto,
probando la emoción del impacto,
abriste el fruto de piel de angora,
jamás amé el amor como ahora.

Las tardes calentabas con tu ansia,
como es suave el rasgo de tu forma,
tal serás, amor de todos los amores,
todavía te tengo entres mis albores.















Yo quiero

Yo quiero ser besado el cuerpo entero,
de una mujer que me sepa acotejar,
que sepa ser amante, yo compañero,
que zumbe como abeja a su colmenar.

Asar su cuerpo sensual tal alimento,
soltar por fin el dolor de mi costado,
dar todo el amor, todo lo que tengo,
para sentirme de sus mimos alagado.

Yo quiero me desvistas todo cada vez,
que lo pida con un gesto o una mirada,
para que aplaques mi insatisfecha sed,
hasta que mi alma no sea de ti saciada.

Tómame por donde quieras, coge mi pelo,
bésame tanto hasta mi boca entumecer,
quiero el agasajo tuyo para tocar el cielo,
yo quiero ser amado de una firme mujer.

Yo quiero ser amado de ti hasta agotarme,
caer exhausto, vencido, luego de una pelea,
sujétame, golpéame, pídeme un desarme,
disfruta conmigo la mejor vida de pareja.















No olvides

Si estuviera esta noche a mi lado la luna,
lloraría como un niño dejado en su cuna,
ahora es nueva cual mi amarga condena,
como tan grande es esta noche mi pena.

No creí pasara como en la arena la espuma,
pero, sin previo aviso tal vez se consuma,
no olvides nunca más mis tiernos caprichos,
ni la estela que dejamos detrás de nosotros.

Una linda fábula en las nubes escribimos,
poner el final en nuestro libro olvidamos,
si me necesitas evócame con tu devoción,
verás que te alcanzaré con mi abnegación.

Las próximas lágrimas no las dejes llegar,
el próximo gran amor no lo dejes perder,
aterriza como rayo del cielo negro teñido,
como un beso o un abrazo no hace ruido.





 
© 2010 by Enzo Casamassima. All rights reserved. No part of this document may be reproduced or transmitted in any form or by any means, electronic, mechanical, photocopying, recording, or otherwise, without prior written permission.